Este granadino lleva trabajando desde hace muchos años, junto con su mujer -que al igual que él, pertenece al Opus Dei- a ayudar a niños maltratados o niños que han sufrido abandono familiar.
En el camino de formación e integración de estos niños hay un punto decisivo: ayudarles a perdonar a los demás, especialmente a aquellos que le han robado la infancia, la inocencia y la alegría de la niñez. |